Noticias

eflorescencias

Eflorescencias: qué son y cómo se pueden prevenir y tratar

Una de las patologías más frecuentes que se produce en las fachadas son las eflorescencias. Se trata de manchas blanquecinas de aspecto irregular que aparecen en superficies que han sufrido humedad. Cuando la superficie se seca y el agua se evapora se da la cristalización de algunas sales solubles que se encuentran en el agua y así aparecen las eflorescencias.

Los principales causantes de este problema son las precipitaciones y la humedad y, por ello, para prevenir y tratar las manchas de eflorescencia será fundamental proteger las superficies frente a estos factores.

 

Causas y tipos de eflorescencias

Las eflorescencias, también conocidas como salitre o alcalinidad, además de un problema estético pueden suponer un peligro para el soporte en el que se encuentran, ya que pueden deteriorarlo gravemente. Generalmente, esta patología se da en superficies de hormigón, ladrillo y piedra y estos son algunos de los principales factores que provocan su aparición:

 

  • Materiales de construcción muy porosos que contienen sales solubles.

  • Las inclemencias meteorológicas como la lluvia y las bajas temperaturas.

  • La humedad por capilaridad o por condensación

 

Se pueden distinguir dos tipos de eflorescencias:

  • Eflorescencia primaria: es aquella que se forma en las obras recién acabadas como consecuencia de la humedad. Aunque su aparición suele ser inevitable, desaparecen al poco tiempo sin dejar rastro.

  • Eflorescencia secundaria: se trata de aquellas que aparecen en obras más antiguas por una mala construcción o una elección de materiales inadecuados. También pueden surgir, como hemos visto anteriormente, por la elevada porosidad o la humedad.

 

Quizás también te interese: Diferencias entre la humedad por filtración y por condensación

 

Cómo prevenir y tratar la aparición de eflorescencias

Esta molesta patología se puede prevenir de diversas maneras. En el caso de superficies de nueva construcción se debe tener un especial cuidado a la hora de seleccionar los materiales adecuados. En esta fase es importante evitar el uso de aguas calcáreas y morteros con una alta alcalinidad. También es esencial respetar los tiempos de secado de cada material que se emplee en la construcción.

En el caso de superficies ya existentes es fundamental controlar la humedad. Como hemos comentado antes, tanto la humedad por condensación como la humedad por capilaridad pueden causar eflorescencias. Cada una de ellas se debe tratar de una manera distinta: en el caso de las condensaciones la solución es aplicar un sistema de aislamiento térmico; mientras que para tratar la humedad por capilaridad se necesitará una mejora constructiva, ya que estas provienen del subsuelo.

 

eflorescencias

 

Sin embargo, si las manchas causadas por las eflorescencias ya han hecho su aparición, entonces la medida principal será la limpieza y, posteriormente, la aplicación de una nueva medida de protección para el soporte. La manera más fácil de eliminarlas es mediante agua a presión y un cepillo, pero en ocasiones es necesario el uso de un limpiador específico para este tipo de patologías. Tras la limpieza es importante dejar que se seque bien la superficie para evitar que aparezcan de nuevo las manchas o problemas de humedad.

Para completar el proceso y evitar que vuelvan a aparecer estas antiestéticas manchas es conveniente aplicar una protección extra a la fachada con un mortero de reparación. Por ejemplo, el mortero de reparación R2 de Blatem que está especialmente indicado para la restauración de elementos prefabricados de fachadas, reparación de esquinas y cantos dañados, etc; o el mortero de reparación R4 cuya aplicación es apta para la reparación estructural del hormigón.

Para el recubrimiento final es recomendable utilizar una pintura con protección antihumedad o anticondensación como, por ejemplo, Sprint mate con conservante antimoho que presenta una gran resistencia a la intemperie, además de ser transpirable y totalmente impermeable. También se puede emplear Mar Liso con conservante antimoho, un revestimiento acrílico con excelente adherencia que es autolimpiable, impermeable y transpirable. Además, todos los colores en los que está disponible son sólidos a la luz y a la intemperie.

En Pinturas Blatem contamos con una amplia oferta de soluciones para el tratamiento de fachadas y demás superficies de exterior. Puedes descubrirlas todas en el área de edificación de nuestra web.

guia impermeabilizacion