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Estudio de masividad

La importancia del estudio de la masividad de las estructuras

El estudio de la masividad de una estructura es el análisis de la relación entre la superficie expuesta al fuego y el volumen de la estructura del edificio, es decir, mide la mayor o menor facilidad que tiene la estructura para verse afectada por la acción del fuego. Distintos aspectos como los materiales empleados, la forma del edificio o la ventilación, entre otros, pueden influir en la proliferación de incendios. Por ello, es importante analizarlos al detalle e instalar medidas de protección ante el fuego.

 

Tipos de protección frente al fuego

Generalmente se habla de dos tipos de protección contra el fuego: la pasiva y la activa.

  • Protección pasiva: Se fundamenta en el diseño del edificio y suele tratarse de elementos o materiales de construcción que aíslan la estructura de los edificios frente a la acción del fuego.
  • Protección activa: Es un complemento a la protección pasiva y habitualmente se trata de dispositivos de detección que activan sistemas de alarma como, por ejemplo, rociadores de agua, de gas, etc.

La protección pasiva en España viene regulada por tres normativas diferentes:

En todas ellas se especifica que la estructura está obligada a resistir durante un periodo de tiempo determinado que puede ir desde los 15 hasta los 180 minutos. Esto se regula en base a varios criterios como la altura del edificio, los materiales de construcción, etc.

La resistencia al fuego de un edificio se mide mediante ensayos y depende principalmente del material primario con el que se haya realizado la construcción:

  • Hormigón: Es uno de los materiales más resistentes al fuego, por lo que no suelen necesitar una capa protectora pero en la normativa sí que se especifica los grosores y recubrimientos necesarios para que resista el tiempo establecido.
  • Madera: Este material es bastante combustible aunque, en el caso de construcciones, solo suele afectar a la capa más exterior. La normativa exige sobredimensionar las capas exteriores para que mientras estas se queman, la interior pueda resistir la carga de la estructura durante más tiempo.
  • Acero: Es uno de los materiales que más afectado se ve en caso de incendio, por lo que es obligatorio instalar una capa de protección en los edificios que emplean este material. La normativa ofrece dos maneras de hacerlo, una es sobredimensionando la pieza para que pueda resistir más tiempo las cargas ante el notable incremento de temperatura; y la otra es recubrir el acero con protectores aislantes que impidan que este alcance temperaturas muy elevadas.

 

Pintura contra el fuego

 

Protectores aislantes contra el fuego

Existen diversas soluciones para las edificaciones que requieren de una protección adicional, siendo estas las más efectivas:

  • Pintura intumescente: Se trata de pinturas que son inertes a bajas temperaturas pero que reaccionan ante temperaturas superiores a 200ºC. Lo que hacen es generar una espuma termo-aislante de baja conductividad que protege al elemento pintado de la acción del fuego y de la propagación del calor. La pintura intumescente aumenta el tiempo de resistencia de una edificación, lo que facilita en cierta medida las labores de evacuación. En Blatem contamos con la pintura intumescente Inesfire Tix especialmente indicada para la protección de estructuras metálicas como naves, edificios públicos, locales comerciales, etc.

Pintura intumescente de Blatem

  • Mortero intumescente: Es un material que crea una capa aislante entre el soporte y el fuego, de tal manera que genera una serie de reacciones físico-químicas que producen estructuras carboníferas aislantes debido a la exposición del material a la llama. El mortero intumescente de Blatem está compuesto por áridos ligeros expandidos (de perlita y vermiculita) ligantes hidráulicos, controladores de fraguado y mejoradores de proyección. La resistencia al fuego de este se encuentra regulada, al igual que las pinturas intumescentes, por la norma UNE-EN-13381-8:2011.

Mortero intumescente de Blatem

  • Pintura ignífuga: Este producto lo que hace es reducir la combustibilidad e inflamabilidad de un material de construcción para retrasar el máximo tiempo posible la reacción de este al fuego y su propagación. En Blatem contamos con varios tipos de pinturas ignífugas como Blatem Ignífugo satinado, un esmalte laca de poliuretano para acabados satinados de elevada resistencia a la abrasión, y Blatprimer Ignífuga Antioxidante, una imprimación anticorrosiva para superficies de hierro que ofrece resistencia a elevadas temperaturas y esta homologada según UNE 23.727 calificaccón M1.

Pintura ignífuga de Blatem

¿Tienes más dudas sobre las distintas soluciones de protección aislante contra incendios? Ponte en contacto con nosotros y un técnico te asesorará al respecto.